Socios en Acción

Debemos inculcar la descentralización en las nuevas generaciones

7 de AQgosto de 2016

El año 2012, el neurólogo infantil José Tomás Mesa, tomó la decisión junto a su esposa Carolina de irse a vivir a Punta Arenas, porque querían alejarse de Santiago y sus vicios, como la contaminación, la delincuencia, los tacos, etc., y formar familia en un lugar que les permitiera tener más tiempo para ellos, hacer actividades al aire libre, conocer nuevos paisajes, tener aire puro, entre otras bondades que hace pocos meses agradecen aún más con la llegada de su hijo Rafael.
Si bien para ambos no fue fácil tomar la decisión, ya que tuvieron que dejar a sus respectivas familias, amigos y compromisos importantes en la capital, no cambian por nada la calidad de vida que tienen en la región de Magallanes. La posibilidad de ir al Hospital en bicicleta, almorzar todos los días en familia y conocer destinos como Tierra del Fuego, el sur de Argentina, las Torres del Paine, el Faro San Isidro, entre otros hermosos lugares, han logrado que esta familia se sienta privilegiada y no piense en volver.
Conversamos con el doctor Mesa sobre la experiencia y desafíos que ha tenido que sortear trabajando región, el trabajo que está realizando con la comunidad, los proyectos que tiene pendientes, entre otros temas de interés. Acá va su entrevista:

¿Cuál considera que ha sido el mayor sacrificio que ha tenido a lo largo de estos años trabajando en provincia?
El mayor sacrificio es alejarte de tu familia y de las actividades que disfrutabas en Santiago, aunque las telecomunicaciones compensan bastante. Sin embargo, las actividades grupales requieren de la presencia. Dejé de lado los equipo de futbol en los cuales participé activamente por más de 10 años, te alejas del principal centro cultural del país, conciertos, matrimonios y otros eventos relevantes: no podemos ir a todos y tenemos que escoger con pinzas a cuál ir.
En lo profesional, te alejas de la docencia que esta recién partiendo en la región dentro de lo que es medicina. La investigación también es muy precaria y con múltiples limitantes. En cuanto a la actividad del día a día, hay diferencias con otras partes del país: por un lado el hospital cuenta con equipos que en otros lugares públicos no encuentras, pero también hay limitaciones en exámenes metabólicos que dificultan el manejo de algunos pacientes muy específicos.

¿Tiene un rol activo con la comunidad?
Frecuentemente hay actividades con la comunidad, como las Jornadas de Neurología en las que participo junto al equipo del servicio a organizar. También está formándose un voluntariado de la Liga Contra la Epilepsia. Por otra parte, he tenido la oportunidad de realizar evaluaciones en otras localidades, como Puerto Natales, Puerto Williams y Porvenir. En esta última, llevo 4 años evaluando a los alumnos de distintos establecimientos educaciones, trabajando codo a codo con los proyectos de integración. Esta experiencia ha sido muy gratificante, ya que ves la evolución “in situ” de los alumnos, y aprovechamos de hacer charlas a los profesores, hecho que ha mejorado la pesquisa y manejo de los chicos con necesidades especiales en educación.

¿Cómo ha sido su experiencia trabajando en región?
Mi experiencia en Magallanes ha sido muy buena desde el punto de vista laboral, la falta de especialistas genera un alto nivel de agradecimiento por parte de los pacientes, pero al mismo tiempo, un temor de que la presencia sea pasajera, dada la alta rotación de médicos. El ambiente laboral ha sido muy grato, con colegas dispuestos a ayudar y colaborar tanto en lo profesional como en lo personal. Creo que la gente en regiones es distinta según donde te encuentres, y por lo menos en Magallanes, donde las distancias son grandes, uno se ve enfrentado a situaciones en las que el aislamiento y el difícil acceso generan conductas que probablemente en otro lugar no realizaríamos.
¿Considera que debería haber más especialistas como usted en regiones?
Si, totalmente, es una necesidad país y parte de una tendencia a la descentralización que debemos inculcar en las proximas generaciones.

¿Está participando en algún proyecto o investigación?
Las investigaciones son difíciles de realizar en la región. El servicio no cuenta con comité de ética y hay que buscar en otras partes. La falta de especialistas además genera que la demanda de asistencia deje poco espacio para realizar otras actividades. Sin embargo, el proyecto que tenemos con la Liche va muy bien encaminado y, a pesar de algunas dificultades iniciales, hemos podido avanzar. En lo académico, ya estamos organizando las proximas Jornadas de Neuropsiquiatría de la Patagonia, que se llevarán a cabo durante el mes de octubre de este año. ¡Están todos cordialmente invitados!

¿Siente que hay una preocupación de Sopnia por incluir a los socios de regiones?
Si. Están los cursos on line de educación médica continua, que permite conectarse desde regiones, pero por otro lado todos los grupos de trabajo y reuniones son en Santiago. Se entiende que por razones estratégicas, pero más alla de un problema de Sopnia, es un problema País.

¿Qué mensaje les daría a las nuevas generaciones, y a los socios de Sopnia?
Disfruten la vida, busquen lo que realmente les interesa como objetivo de vida y replantéense todo, incluso en donde están parados. A los más jóvenes, que aprovechen de explorar, y experimentar nuevos lugares: al probar solo ganas experiencia y volver atrás no es una derrota. Nos vinimos con Carolina a una experiencia nueva en Magallanes y estamos 100% satisfechos con la decisión.

  Ver noticias anteriores

 

SECCIONES

Socios en Acción


Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia / Esmeralda 678, 2º piso interior. Santiago Centro. / Fono-fax: 6320884 / [email protected] Horario de atención: de lunes a viernes de 8:30 a 13:30 hrs.